13 abril 2012

HACE 4 AÑOS DE LA MADRE DE TODAS LAS HUELGAS


Se han cumplido 4 años desde el 6 de Abril de 2008 en que finalizo la famosa huelga de Justicia, y quizá por el paso del tiempo hay quienes no recuerdan con claridad lo sucedido entonces.
Por ello nos vemos en la obligación de recordar la realidad del final de aquella movilización: es falso que todos los sindicatos que hoy se sientan en la mesa del Ministerio fueran quienes firmaron el final de la huelga; quienes lo hicieron fueron sólo dos, traicionando así a todo el colectivo y echando por tierra todo el esfuerzo invertido en una huelga muy dura y muy larga, que solo los funcionarios de Justicia hemos sido capaces de llevar a cabo; A estos dos sindicatos y a sus dirigentes, y no a otros, hay que imputar la responsabilidad de no haber logrado todo lo que perseguíamos con las movilizaciones.

Y deberíamos recordar también que quienes hoy se rasgan las vestiduras, estaban entonces bajo las siglas de esos dos sindicatos, que  precisamente, cuando estando en época de vacas gordas se conformaban y firmaban de su puño y pulso pírricas subidas de sueldo para todos. De esto no hace mucho tiempo más. Es lamentable la memoria selectiva de la que ahora, algunos, hacen gala.
El STAJ ni firmó ni traicionó a los funcionarios a los que representa; y por tener representación en la mesa de negociación,  peleamos, entonces y ahora, para mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios y para que no se pisoteen nuestros derechos, incluso ahora en que todos sabemos la dificilísima situación que atraviesa nuestro país, con nuevos recortes de todo tipo que afectan a todas las Administraciones públicas y que de momento estamos consiguiendo eludir en la de Justicia, sirva como ejemplo el nombramiento y prórrogas periódicas de los refuerzos NOJ y en otros órganos judiciales lo cual, os aseguramos, no está siendo nada fácil de conseguir.

Muchos de quienes ahora formamos parte del STAJ decidimos optar por el mismo porque fue el único sindicato que apoyó decididamente a los funcionarios hasta el final y con todas las consecuencias, el único que lucho realmente y con convicción por hacer realidad aquellas dos palabras, no tan simples como algunos creen: JUSTICIA SOLUCIÓN. También nosotros, y nuestras familias, sufrimos hace cuatro años los efectos de aquella durísima movilización.  

Y por ello ahora, bajo estas siglas, intentamos representar a nuestros compañeros y defenderlos con fuerza y con dignidad, sin ataduras, sin color político, sin subvenciones millonarias, lo que nos convierte en el único Sindicato al que no pueden callar, ni dentro ni fuera de las mesas de negociación. No nos mueve ningún interés ajeno a la defensa de los funcionarios de Justicia, y por ello nunca permitiremos que se nos utilice como moneda de cambio para servir a otros intereses.

Pero nuestra diferencia con otros es que ejercemos nuestra función con la máxima responsabilidad, sin demagogias baratas y sin discursos engañosos. Esa es nuestra seña de identidad y por eso se nos respeta. No todos pueden decir lo mismo.